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Observación

Mapeo

El mapeo, o cartografía participativa, es un procedimiento que construye de manera visual una narrativa colectiva sobre la relación de las personas con un territorio. La construcción colectiva de un mapa es una forma sencilla de utilizar los saberes de un grupo de persona para visibilizar una realidad determinada y su realización con el territorio.

El mapeo puede usarse para cartografiar cuestiones tan distinta como las iniciativas o propuestas vecinales en un barrio; las incidencias de los servicios públicos de una ciudad, los espacios públicos infrautilizados; la sensación de inseguridad. Prácticamente cualquier cosa es susceptible de ser mapeada colectivamente, y hay un gran número de asuntos en los que construir esta narración colectiva de un territorio puede ser gran utilidad.

Objetivos

  • Recoger información sobre un territorio dado y diagnosticar un aspecto concreto del mismo
  • Implicar a la comunidad en la planificación interpretativa de un territorio
  • Compartir, socializar y visualizar el conocimiento popular sobre el lugar
  • Localizar necesidades de intervención y puntos de interés para la realización de políticas públicas

Consejos

Procedimiento

Existen diferentes metodologías para afrontar la construcción de un cartografía participativa. En una versión simple del mapeo lo desarrollaríamos siguiendo estas pautas:

  1. Antes de iniciar la sesión colocaremos en la pared, o una mesa, un mapa de tamaño suficiente para que pueda verse con claridad por todos los participantes.

  2. En primer lugar dejaremos claro los objetivos del mapeo y repartiremos los elementos con los que se intervendrá el mapa (post-it, cartulinas…). En esta explicación debemos aclarar las categorías las categorías que usarán, y las categorías que debemos construir colectivamente. Por ejemplo, en un mapeo sobre el estado de los espacios municipales, habría que aclarar a que nos referimos con “espacios municipales”, pero podría construir durante el mapeo las categorías que usaremos para definir su estado: podemos usar categorías simples continuas como “Bien-regular-mal”, o quizás son útiles categorías cualitativas “sucio”, “no accesible” o “sin sombra” o categorías multidimensionales como “en buen estado pero sucio”. Lo habitual es empezar con categorías sencillas, que a lo largo del mapeo se puedan ir complejizando para reflejar con mayor exactitud la visión sobre los diferentes elementos.

  3. Después debemos ver y explicar la forma de representar en el mapa las categorías que vamos a usar. Normalmente se crea una “leyenda” del mapa usando una varias dimensiones utilizando la forma y el color. Siguiendo nuestro ejemplo anterior podemos usar un circulo para representar “plazas”, un cuadrado para “centros deportivos” y una estrella para “jardines”, usando verde, amarillo y rojo para distinguir el estado “bien-regular-mal”. La persona dinamizadora debe tener previsto materiales suficientes para poder desarrollar el mapa (teniendo disponibles, por ejemplo post-it de colores y formas diferentes, o bien elementos para construirlos: cartulinas, tijeras…).

  4. Una vez aclarados todos estos aspectos, empezará el mapeo colectivo, que dependiendo del numero de participantes puede empezar con una reflexión individual o en subgrupos, sobre los elementos a mapear. Es interesante que esta reflexión se inicie con algunas preguntas por parte del equipo de dinamización que guíen la reflexión.

  5. Tras esto, se pondrán en común los diferentes elementos de cada persona/subgrupo. Este es el momento en el que se deben buscar los consensos sobre los elementos y categorías que mejor definen el territorio según los objetivos marcados.

  6. Una vez tenemos el mapa creado, lo ideal es buscar formulas para poder compartirlo y visualizarlo. Estás pueden ir desde una simple fotografía al mapa construido durante la sesión, al diseño gráfico de un mapa con los elementos definidos, pasando por la programación de un mapa interactivo usando algún servicio online, como Google Maps o meipi.org

Número de participantes

  • Número de participantes: 615.
  • Tiempo requerido: 60-90 minutos
  • Materiales: Mapa de la zona. Post-it de colores y formas distintas, o bien cartulinas, tijeras y rotuladores.
  • Espacio: Conviene realizarlo en un espacio interior con sillas móviles.

Consejos:

  • Es habitual que sea use como complemento de otras técnicas, como la deriva, en la que se visita directamente sobre el terreno los puntos mapeados.
  • Si vamos a hacer publico nuestro mapa, es necesario ser riguroso con todos los aspecto que puedan levantar susceptibilidades, como la denominación lugares y zonas, iniciativas recogidas o no, etc.