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Análisis

Árbol de problemas

Árbol de problemas

El árbol de problemas se emplea para identificar el problema central de una situación, el cual se intenta solucionar a través del análisis de sus relaciones causa-efecto. Para ello, se define en primer lugar el problema central; se analizan las distintas causas que lo generan y sus efectos y se interrelacionan de manera gráfica los tres componentes.

Objetivos

  • Recoger aportaciones de todos las personas asistentes de forma rápida en la elaboración de diagnósticos sociales
  • Evidenciar la complejidad de la situación a analizar
  • Facilitar la búsqueda colectiva de soluciones al problema planteado

Procedimiento

Se trata de representar gráficamente, usando la imagen de un árbol, la relación entre un problema, sus causas y sus efectos. En esta imagen cada parte parte del arbol representará:

  • Tronco: El problema central que queremos abordar
  • Raíces: las diferentes causas profundas que lo generan
  • Copa: Los efectos del problema. Existen variantes en las que se puede diferenciar los diferentes efectos más o menos directos a través de ramas, hojas, frutos…

Lo ideal es tener dibujado (o proyectado) un árbol, sobre el que los participantes , o la persona dinamizadora, irán poniendo sus aportaciones.

En primer lugar debemos identificar el problema central a analizar. Esto puede ser parte de la dinámica participativa o puede venir ya dado. En todo caso es fundamental plantear de forma clara y concreta las aportaciones que deseamos recibir al abrir la dinámica, por ejemplo: 

  • ‘Escriba los dos principales problemas que tiene el municipio en relación a la limpieza’ 
  • ‘Escriba cuales son las dos principales causas del desempleo juvenil en la comunidad’

La forma que daremos a los participantes de realizar aportaciones será a través de tarjetas o post-it (que podrán ir pegando sobre nuestro árbol) o lluvia de ideas. En este último caso la persona dinamizadora  la que las irá poniendo sobre el árbol.

La persona dinamizadora ha de velar por que todas las ideas aportadas tienen el consenso del grupo, realizando una labor de mediación en caso de que surjan disensos. En caso de no alcanzar el consenso sobre alguna de las cuestiones planteadas, se puede intentar reformular la propuesta, hasta alcanzar el acuerdo del grupo. En caso de conseguirlo se puede marcar la propuesta con algún tipo de señal que evidencie que es un propuesta sin el consenso del grupo.

A medida que avanza la dinámica, el problema que un principio se presentaba de forma aislada, se irá convirtiendo en un entramado de condicionantes y efectos. La persona dinamizadora deberá esforzarse por que se pongan evidencia las relaciones de causa y efecto, así como por la lógica y la integridad del esquema completo.

Finalizado este análisis, se plantearan las medidas que podemos hacer para afrontar las causas del problema analizado, poniendo en evidencia de que algunas de estas causas son lejanas y difíciles de abordar desde el grupo, pero otras tienen formulas de incidencia viables.

Número de participantes

  • Número de participantes: de 8 a 12 personas
  • Tiempo requerido: 2h
  • Materiales: Papel continuo (o proyector), post-it, bolígrafos y rotuladores. 
  • Espacio: Lo ideal es hacerlo en un sitio cerrado con sillas y un pared donde podemos colgar o proyectar nuestro árbol. Para determinado tipo de asistentes, tambien puede situarse el arbol en el suelo y sentar a los participantes a su alrededor.

Consejos:

  • Es importante que todos los elementos del proceso se formulen con concreción, lo que facilitará abordarlos en cada fase de la dinámica.  
  • En una siguiente sesión se puede completar el árbol de problemas, con un árbol de soluciones, donde las causas de los problemas son sustituidas por “indicios de soluciones”, esto facilitará la reflexión sobre las acciones prioritarias al acciones a realizar